Época de compartir: Un pequeño desayuno catracho entrega Copeco en el Hospital Escuela

Tegucigalpa. “Hay gente con un buen corazón, un gesto muy grande porque no todos los que están aquí tienen dinero para comer”, manifestó con agradecimiento la joven Rut Waldina Carrasco, mientras degustaba un suculento nacatamal con una taza de café que minutos antes se le entregaba en uno de los fríos pasillos del Hospital Escuela.

Con muchas dificultades en las dos últimas semanas, Rut se ha mantenido en el sanatorio capitalino al cuidado de su padre, Juan Carrasco, quien se fracturó la cadera, por lo que aprovechó un pequeño la oportunidad para comer un alimento  calientito, que con mucha alegría y disposición se le entregaba.

Y es que desde muy tempranas horas de hoy, personal de Copeco y del 911 se instaló en carpas en uno de los pasillos laterales del nosocomio hasta donde llegaron cientos de hondureños para recibir su desayuno preparado con mucho cariño como un pequeño compartir en la antesala de la Nochebuena.

La acción es parte de una tradición que el ministro comisionado nacional de Copeco, Lisandro Rosales, desde hace 10 años realiza junto a su familia, y desde hace ocho con el personal de la institución de prevención y ahora del Sistema Nacional de Emergencia 911.

“Están ayudando  a la gente más necesitada que son de tierra adentro que no tiene nada qué comer y se hospeda en este lugar, me agrada muchísimo y toca mi corazón este gesto”, reconoció Rut en nombre personas que se encuentran al cuidado de familiares o a la espera de atención médica.

 

Solidaridad

El ministro comisionado destacó la importancia de esta fecha, época de “solidaridad que  todo los hondureños  debemos tener, para que compartamos juntos y que sobretodo demostremos el cariño a los demás, buscando el verdadero significado que es la paz de Jesucristo”

Manifestó que repartir alimento en el Hospital Escuela en las vísperas de la navidad, se hace “para poder ayudar a las personas que vienen desde el interior del país y que con muchas dificultades solo traen dinero para el pasaje o medicamentos de sus pacientes y que están en las afueras esperando un resultado”.

De su lado, la directora del hospital, Cristina Rodríguez, se unió a la gratitud por el gesto de solidaridad con los familiares de pacientes, agradeciendo “primeramente a Dios y al ministro de Copeco y su personal por darle un ambiente de paz, armonía, de convivio, de comunión, por la deferencia que tuvo de venir a compartir porque apoya ese espíritu de solidaridad y de paz que queremos sembrar  en nuestro país”.

El gesto solidario comenzó el viernes cuando el ministro Rosales y el equipo de colaboradores de la regional de San Pedro Sula y del 911 entregaron 5,000 platos de comida a las personas que se encontraban buscando asistencia médica en el Hospital Mario Catarino Rivas. Ese mismo día personal de Copeco en Tegucigalpa entregó café, pan y abrigos a personas en condición de calle.